viernes, 7 de septiembre de 2012

Once a month...


Hoy me voy a indisponer.

Obviamente, no es premonición, es una realidad que sucede mes tras mes.

Hoy me voy a indisponer.

Me empezó a cambiar el humor anoche. A seguir líneas inconexas en los extraños laberintos de mi mente. Todo teñido de una extraña emotividad o súbito enojo. Da paso luego al “estado de enojo” que me duró toda la noche. A la mañana dije una de esas frases edificantes, ilustrando la verdadera causa del enojo, pero ya, sin enojo.

- Lo que pasa es que vos nunca estás para mí, y yo siempre estoy para vos. Vos no estás para mí ni para prestarme diez pesos, ni para hacerme algo de comer cuando llego tarde… No estás.

Realidad. Pura. Sin enojo.

Luego vino un momento paranoide, porque veo el calendario y habla por sí mismo. Hoy me “tengo” que indisponer. Y si no me indispongo… estoy en el horno. Tengo un breve momento donde describo para mí misma por que estaría en el horno. No es para mí. No puede pasar. Tengo un DIU que es como tener un plazo fijo a cinco años. Realidad. Sin enojo.

Al mediodía tuve un leve malestar en la “panza” que para ser más específica es el útero. Y ahora me siento cansada, esperando que suceda…

Estoy en el trabajo. Estoy trabajando y me estoy durmiendo. Cabeceo. Me despierto un poco con alguna que otra oleada de dolor de “panza”. Recuerdo… A la mañana tuve ganas de comer fruta, y comí, comí ¡con unas ganas! Experimenté la fruta desde un lugar casi lisérgico. Era la mejor fruta, el sabor más extraordinario, ¡que colores!, ¡que textura! Las cosas increíbles que nos hacen vivir ciertas hormonas…

Ahora se me antoja más un chocolate. Algo híper calórico. E híper azucarado.

Hoy me voy a indisponer.

¡Que suceda de una vez!

No hay comentarios:

Publicar un comentario